2019
El primer prototipo analizaba micro-movimientos oculares en videollamadas bancarias. Detectamos que los videos pregrabados de alta calidad engañaban al 30% de los sistemas comerciales de la época. Ese hallazgo definió nuestra dirección: no bastaba con pedir un gesto, había que medir la respuesta fisiológica real.
2021
Integramos el análisis de ruido de sensor en dispositivos móviles de gama media. La textura del ruido en una cámara real difiere de la de un video recompreso. Este avance nos permitió bloquear ataques de presentación con pantallas y mascarillas impresas sin necesidad de hardware especializado.
2023
Lanzamos la verificación de identidad para onboarding remoto en una entidad financiera de la región. El sistema rechazó el 99,2% de los intentos de suplantación con deepfakes generados por IA, manteniendo una tasa de falsos rechazos inferior al 1% en usuarios legítimos.
2025
Hoy trabajamos en la detección de anomalías en datos biométricos de múltiples sensores: profundidad, infrarrojo y espectro visible. El objetivo es anticipar ataques que aún no existen, no solo responder a los conocidos.