El trabajo contra la suplantación biométrica no se resuelve con un solo lanzamiento. Cada etapa del laboratorio ha respondido a una pregunta concreta sobre cómo se comportan los sensores, los atacantes y los propios algoritmos cuando se enfrentan a una muestra falsa.
2019
Primer corpus de ataques con máscaras impresas
Empezamos recopilando presentaciones con fotografías impresas en papel y pantallas de móvil. El objetivo era medir la tasa de falsa aceptación de los algoritmos de detección de vida pasiva disponibles en ese momento. Los resultados mostraron que la textura de la piel era un indicador débil cuando la iluminación no estaba controlada.
2021
Modelo de análisis de ruido de sensor
Publicamos un método que distingue una captura real de un re-encode analizando el patrón de ruido propio de cada cámara. No depende de gestos ni de instrucciones al usuario. Ese trabajo derivó en una librería interna que hoy usamos como primera capa de filtrado en todas las pruebas.
2023
Pruebas con deepfakes generados en tiempo real
Cuando los intercambios de rostro en videollamadas dejaron de ser un experimento de laboratorio, montamos un banco de pruebas con modelos de reenactment. Verificamos que la detección de parpadeo ya no servía como único indicador. A partir de ahí incorporamos la consistencia temporal de la iluminación y los micro-movimientos del fondo.
2025
Validación en dispositivos de gama media
El último hito no fue un algoritmo nuevo, sino una restricción de hardware. Logramos que el pipeline completo de liveness activa corra en tiempo real con cámaras de 720p y sin procesamiento en la nube. Eso cambió el tipo de clientes que pueden adoptar la verificación sin depender de un sensor de profundidad caro.